El seminario es una modalidad de trabajo académico que se caracteriza por su
sistematicidad. En la clase estructurada de esta manera, el maestro y los estudiantes se
reúnen para reflexionar sobre un tema previamente acordado y sobre el cuál se investigó,
leyó y organizo información de la bibliografía básica o de otras fuentes, como base para
exponer, opinar y debatir. Este ejercicio intelectual exige mejores competencias
comunicativas y de estudio de los participantes, a la vez que estimula el aprendizaje
autónomo al poner el acento en la búsqueda de diversas y amplias respuestas
relacionadas con los temas de análisis. Para este momento de la licenciatura los
estudiantes normalistas cuentan con las habilidades suficientes para iniciarse en esta
forma de trabajo, por el énfasis que se ha puesto en su formación lectora y en su
aprovechamiento con fines pedagógicos.
El estudio de los temas a través de esta modalidad representa retos importantes tanto
para el maestro como para los estudiantes. Requiere, por parte de todos, de un trabajo
previo de lectura individual y la presentación de sus análisis y reflexiones por escrito;
estos requisitos son indispensables para el desarrollo de las sesiones, sin ellos la
modalidad no se cumple.
El seminario propicia la autonomía intelectual, el diálogo con el texto, la capacidad
analítica; estimula la búsqueda de mayor información en fuentes de consulta de distinta
índole, fortalece la disciplina y el habito de leer con fines de argumentación y debate. Los
estudiantes podrán comprobar que para la discusión no es útil la transcripción literal de
los textos, la repetición de lo leído o la respuesta rápida a las preguntas que se les
formulan; por el contrario, se requieren esfuerzos de comprensión e interpretación para
traer a la época actual el legado pedagógico e histórico, del cuál se apropiarán como guía o referencia para su futura labor docente.
Los estudiantes analizan todos los temas propuestos en sesiones planificadas con
anticipación. La discusión en clase se genera a partir de los escritos que cada participante
decidió preparar al leer los materiales seleccionados (pueden ser fichas, resúmenes,
esquemas generales, esquemas cronológicos, ensayos, artículos breves, mapas
conceptuales, entre otros) y se realiza con actitudes de respeto a las diferentes opiniones y
de colaboración en el trabajo intelectual, enriqueciendo el debate con aportaciones propias.
Lo anterior exige, tanto al maestro como a los estudiantes, poner en acción sus habilidades
para la comunicación oral, argumentar sus participaciones de manera informada, tener
disposición para escuchar y aprender de los otros y esforzarse por llegar a conclusiones
sobre cada uno de los temas discutidos.
En particular, el maestro deberá coordinar adecuadamente la discusión o centrarla cuando
considere conveniente, favorecer la participación de todo el grupo, intervenir para ampliar la
información o sugerir la búsqueda de otros materiales con la finalidad de profundizar en el
estudio de los temas o bien, para resolver algunas dudas que presenten los estudiantes.
Además, el maestro identificara los momentos en que la mayoría de los estudiantes
enfrenten dificultades para comprender los temas o los textos básicos y que pueden impedir
el buen desarrollo del seminario; conjuntamente con los alumnos buscara mecanismos para
continuar la modalidad de trabajo.
Las siguientes orientaciones didácticas proporcionan a los maestros algunas sugerencias
para la organización y el desarrollo del seminario:
● El trabajo individual que realizan los estudiantes consiste en la lectura,
organización y sistematización de la información que ofrecen los textos de la
bibliografía básica. Como producto de estas actividades es importante que los
estudiantes elaboren distintos tipos de notas acerca de la temática que se
discutirá, estas son un elemento indispensable para el buen desarrollo del
seminario. Para enriquecer la información conviene también que se consulten
otras fuentes, que pueden ser los textos de la bibliografía complementaria que se
siguiere en el programa u otros que los estudiantes identifiquen, así como observar
vídeos o películas que permitan obtener más información acerca del contexto y de la
época a que se refiere la temática de estudio, lo que redundara en un análisis mejor
fundamentado. Si es posible, estos materiales se llevaran al salón de clase para
conocimiento de todos o como apoyo para argumentar las ideas durante el debate.
● El trabajo en equipo permite el primer intercambio de información y la
confrontación de ideas que los estudiantes llevan a cabo antes del seminario. El
trabajo en equipo significa que cada integrante domina el tema porque conoce el
7
contenido de las lecturas y es corresponsable de una exposición fundamentada en
colectivo. Se deberá evitar la práctica -común, pero inadecuada- que consiste en
distribuir los temas por equipos; para que el programa cumpla con sus propósitos es
necesario que todos los estudiantes revisen los temas propuestos, pues esa revisión
es la base para el desarrollo del seminario. El trabajo en equipo se puede realizar tanto
por iniciativa propia de los estudiantes como por indicaciones del proceso del seminario.
● El trabajo colectivo en el aula de la escuela normal se centra en la discusión y la
confrontación de ideas que previamente se han preparado con el trabajo individual y en
equipo. El trabajo colectivo tiene como propósito el debate, la puesta en común de
las ideas y la sistematización de la información.
● El debate en el grupo comienza con una discusión analítica y argumentada de las ideas
y puntos de vista, acerca del tópico o tópicos programados, ya sea por equipos o
de forma individual. La presentación de ideas no debe confundirse con la explicación
de un tema o el recuento del contenido de la lectura realizada, la finalidad de esta
actividad es suscitar el intercambio académico a partir de un mismo referente. A
través del debate los estudiantes y el profesor abordan la temática en cuestión
confrontando sus saberes y las posturas que se tienen sobre ésta, evitando que se
impongan las ideas del maestro o de alguno de los estudiantes. Es necesario
que el profesor ponga especial cuidado en promover el intercambio, partiendo de
los productos que presenten los estudiantes como resultado de la lectura de los
textos recomendados, que debatan retomando las ideas expuestas por cada uno
para profundizar en el análisis; es decir, durante el debate se debe favorecer la
participación de los estudiantes de manera ordenada, secuenciada y sustentada en
argumentos, así como centrada en los aspectos del tema que se analiza. Por medio
del debate se confrontan los puntos de vista, se clasifican las ideas, se desarrolla el
criterio personal, se valoran distintas posturas y se enriquece el conocimiento.
● Para la puesta en común de las opiniones y aportaciones individuales, los
estudiantes se apoyarán en las conclusiones del trabajo en equipo, los textos
leídos, las consultas, y las reflexiones y puntos de vista que previamente han
plasmado en documentos. Es importante que se promuevan la argumentación y las
actitudes de respeto hacia las opiniones divergentes, así como la apertura para que los
alumnos y el profesor modifiquen, si es el caso, sus planteamientos iniciales.
● La sistematización de la información que los alumnos van adquiriendo y aportando
durante el desarrollo del curso facilita la continuidad en el análisis de los aspectos que
queden pendientes y la obtención de conclusiones colectivas. Con frecuencia estas
conclusiones serán provisionales o planteadas como hipótesis y preguntas para el
estudio posterior. El maestro propiciará que los alumnos utilicen diversas estrategias de
estudio y de análisis y compartan con el grupo sus productos escritos o notas
individuales a manera de reportes, minutas, relatoras, resúmenes, ensayos, entre
otras formas.
Conviene reiterar que para vincular la educación de los adolescentes y el desarrollo de la
escuela secundaria con la época histórica en que se ubican, es útil que, a manera de
consulta, los estudiantes localicen información en los libros y materiales de la biblioteca de
la escuela normal y observen enciclopedias, cronologías ilustradas, Internet o
multimedia; también, que analicen videocintas o películas que les permitan
comprender, en general, algunos aspectos sociales, culturales y políticos como pautas
para relacionarlos con los fenómenos educativos.
El uso de estos recursos tiene como fin que los futuros maestros entiendan el sentido de
una época , el papel que tiene la educación, que profundicen por su cuenta en un periodo
histórico a partir de un enfoque que privilegie la comprensión de los cambios sociales y
políticos que ocurren, la diversidad de actores sociales participantes en un proceso, la
influencia reciproca entre las ideas y los modos de vida de la gente y los aportes de
los sujetos individuales en un contexto determinado, más que la búsqueda de datos,
fechas o nombres que sin conexión son poco útiles para articular el panorama sobre el
pasado.